Relleno nórdico para hotel: qué gramaje y qué medida elegir para cada habitación

Cama de hotel con relleno nórdico blanco y funda bien ajustada.

El gramaje se decide por la habitación, no por la estación: qué mide realmente, por qué el exceso de abrigo molesta más que el frío y qué medida de relleno y de funda lleva cada cama.

Como punto de partida: un relleno de 250 g/m² para primavera y otoño, uno de 300 g/m² para todo el año en habitación con calefacción y uno de 400 g/m² para invierno o para establecimientos de montaña. La medida se elige por el ancho del colchón y la funda nórdica, por la medida del relleno. Esa es la regla corta, y sirve para empezar.

La regla larga es que el gramaje no se elige para el hotel, sino para cada habitación. Una habitación interior con calefacción constante y una de esquina que se enfría de madrugada pueden pedir rellenos distintos dentro del mismo edificio, y equivocarse por exceso suele ser peor que quedarse algo corto. Esta guía explica qué mide el gramaje, por qué el calor de más molesta, cómo decidir habitación por habitación y cómo evitar que los gramajes le compliquen el almacén.

Qué mide el gramaje, y qué no mide

El gramaje indica los gramos de fibra por metro cuadrado de relleno. No es el peso total del nórdico ni una escala universal de temperatura. Sirve para comparar rellenos de la misma fibra y la misma confección: entre dos rellenos de fibra hueca siliconada acolchados igual, el de 400 g/m² lleva más fibra y abriga más que el de 250. Entre rellenos de fibras o construcciones distintas, el número por sí solo no basta.

El motivo es que el abrigo no lo da el relleno solo, sino la cama completa. Lin y Deng, de la Universidad Politécnica de Hong Kong, midieron con un maniquí térmico el aislamiento total de muchas combinaciones de cama habituales y obtuvieron valores entre 0,90 y 4,89 clo según la ropa de cama, el colchón, la ropa de dormir y la parte del cuerpo cubierta (Building and Environment, 2008). Es decir: el mismo relleno abriga de forma distinta sobre un colchón u otro, con un pijama u otro y con el huésped más o menos tapado.

Los laboratorios que evalúan nórdicos tampoco se quedan en el peso: el instituto Hohenstein mide el aislamiento con un maniquí térmico y la transpirabilidad con uno que suda, porque un nórdico debe aislar y, a la vez, mantener seco el microclima de la cama (Wölfling y Classen, 2020). El gramaje es la palanca que usted controla; la habitación decide cuánto necesita.

Por qué pasarse de abrigo es peor que quedarse corto

La intuición dice que, ante la duda, mejor el relleno más grueso. La investigación sobre sueño apunta en la dirección contraria. En su revisión de 2012 en el Journal of Physiological Anthropology, Okamoto-Mizuno y Mizuno explican que el microclima bajo las mantas se mantiene en torno a 32–34 °C y un 40–60 % de humedad relativa durante un sueño normal, y que, con ropa de cama, la exposición al calor aumenta los despertares y reduce el sueño profundo y el REM. Con la misma ropa de cama, el frío moderado de la habitación afecta mucho menos al sueño, siempre que la cama esté bien abrigada.

La humedad agrava el problema: según la misma revisión, si el sudor no se evapora, la piel sigue mojada y la carga térmica aumenta. Un relleno de 400 g/m² en una habitación caldeada no da más confort; da un huésped que se destapa, una ventana abierta a medianoche o una queja por calor. Por eso conviene que el gramaje cubra la noche normal de esa habitación y que el abrigo extra sea algo que el huésped pueda añadir, no algo que no pueda quitarse.

Los tres gramajes, habitación por habitación

Nuestro relleno nórdico es de fibra hueca siliconada, acolchado con diseño de rombos, en 250, 300 y 400 g/m². Esta tabla traduce la orientación de su ficha a situaciones concretas de un alojamiento:

Situación de la habitación Gramaje de partida Qué vigilar
Interior, con calefacción toda la noche 300 g/m² todo el año, o 250 g/m² si la calefacción es alta Quejas por calor y ventanas abiertas
Con calefacción programada que se apaga de madrugada 300 g/m² Temperatura a primera hora y peticiones de manta
De esquina, orientada al norte o con paredes exteriores frías 300 g/m² con manta de reserva, o 400 g/m² si se enfría de forma habitual Diferencia con las habitaciones vecinas
Montaña, interior o sin calefacción central en invierno 400 g/m² Que no se use también en primavera
Temporada de primavera y otoño en clima templado 250 g/m² Las primeras noches frías del otoño

Si una sola habitación necesita 400 g/m², no hace falta subir todo el edificio: una manta de reserva limpia en el armario resuelve al huésped friolero sin cargar todas las camas.

Una cuenta útil: cuánta fibra entra en la lavadora

El gramaje también dice cuánto pesa la fibra de cada relleno. La cuenta es superficie × gramaje. Para nuestras cinco medidas:

Medida del relleno Superficie 250 g/m² 300 g/m² 400 g/m²
150 × 220 cm 3,30 m² ≈ 0,8 kg ≈ 1,0 kg ≈ 1,3 kg
180 × 220 cm 3,96 m² ≈ 1,0 kg ≈ 1,2 kg ≈ 1,6 kg
220 × 220 cm 4,84 m² ≈ 1,2 kg ≈ 1,5 kg ≈ 1,9 kg
240 × 220 cm 5,28 m² ≈ 1,3 kg ≈ 1,6 kg ≈ 2,1 kg
260 × 220 cm 5,72 m² ≈ 1,4 kg ≈ 1,7 kg ≈ 2,3 kg

Es una estimación de la fibra; el tejido exterior añade algo más. Sirve para dos decisiones: cuántos rellenos caben por carga sin superar la capacidad de su lavadora, y cuánto volumen ocupará el juego de invierno cuando no esté en las camas.

Mida la habitación antes de elegir

Termómetro junto a una cama de hotel para revisar la temperatura de la habitación.

La temperatura exterior de la ciudad no sustituye a esta comprobación: el huésped duerme dentro de la habitación. Elija tres habitaciones representativas, la más cálida, una intermedia y la más fría, y durante varias noches con ocupación normal anote:

  • La temperatura junto a la cama al acostarse y de madrugada, antes de que arranque la calefacción.
  • Si la calefacción funciona toda la noche o está programada, y a qué hora se apaga.
  • Si hay ventanas con corriente, suelo frío o paredes exteriores.
  • Si ya se ofrece una manta adicional y cuántas veces se usa o se pide.

Con esos datos, la regla de partida es 250 g/m² en las habitaciones templadas, 300 en las intermedias y 400 solo en las que realmente se enfrían. Anote el resultado por número de habitación, no por planta.

La medida: el relleno por la cama, la funda por el relleno

Relleno nórdico blanco con acolchado de rombos junto a una funda blanca doblada con apertura de solapa.

Gramaje y medida son dos decisiones independientes. El gramaje dice cuánta fibra hay en cada metro cuadrado; la medida, cuánta cama cubre. Esta es la correspondencia de nuestros rellenos según el ancho del colchón:

Ancho de la cama Medida del relleno Funda nórdica
90 cm 150 × 220 cm 150 × 220 cm
105 cm 180 × 220 cm 180 × 220 cm
135 cm 220 × 220 cm 220 × 220 cm
150 cm 240 × 220 cm 240 × 220 cm
160, 180 y 200 cm 260 × 220 cm 260 × 220 cm

Fíjese en la cama de 160: lleva el relleno de 260 × 220, no el de 240. Diez centímetros más de colchón se notan en un nórdico que deja de caer por igual a los dos lados.

La funda nórdica se pide de la misma medida que el relleno, no de la cama. Si en su establecimiento conviven rellenos de compras anteriores, mida el que tiene, extendido y sin estirar, o lea su etiqueta: dos fabricantes pueden asignar medidas distintas a la misma cama, y lo que cuenta son los centímetros. Si todavía duda entre vestir la cama con nórdico o con encimera y manta, la comparación está en nuestra guía funda nórdica o sábana encimera.

Uno, dos o tres gramajes: lo que cuesta en el almacén

Cada gramaje que añade es una referencia más por medida. Con cinco medidas de cama y dos gramajes, el almacén pasa de cinco referencias de relleno a diez, y cada una necesita su propia reserva. Es el mismo efecto que describimos en el coste de no estandarizar: lo que se multiplica no es lo que está en las camas, sino lo que hay que guardar por si acaso.

Hay dos estrategias razonables:

  • Un solo gramaje todo el año (normalmente 300 g/m²) y manta de reserva para las noches frías. Es la opción más simple para hoteles con calefacción y apartamentos de ciudad: una referencia por medida y ningún cambio de temporada en las camas.
  • Dos gramajes que se alternan (250 en entretiempo y 400 en invierno). Tiene sentido en establecimientos de montaña o de interior con inviernos fríos, pero obliga a lavar, secar y guardar un juego completo dos veces al año.

Si opta por dos gramajes, identifíquelos. Una etiqueta o una marca de color con el gramaje en la esquina del relleno evita que el de 400 acabe en una habitación caldeada; en cómo marcar la ropa de cama explicamos sistemas que aguantan la lavandería.

Pruebe en pequeño antes de equipar todo

Antes de un pedido para todas las camas, coloque una unidad de cada gramaje candidato en las habitaciones que midió y registre durante una o dos semanas:

Qué observar Cómo registrarlo
Comentarios de los huéspedes sobre frío o calor Por habitación y fecha, con la temperatura anotada esa noche
Peticiones de manta adicional Número de peticiones por tipo de habitación
Nórdico encontrado a los pies o en el suelo Anotación del equipo de pisos al hacer la habitación
Aspecto de la cama hecha Foto tras el montaje: volumen, esquinas llenas, caída
Manejo en lavandería Rellenos por carga y tiempo real hasta que el centro queda seco

Al final, escriba una regla de una línea para compras y pisos, por ejemplo: «habitaciones 101 a 110: 300 g/m²; habitaciones de esquina: 400 g/m²; manta de reserva en el armario de planta».

Lavado y reserva: el relleno no rota como la funda

La funda nórdica se cambia en cada salida; el relleno no. La ficha de nuestro relleno lo dice así: «el relleno solo necesita lavarse aproximadamente cada 6 meses; lo que se lava con frecuencia son las fundas». Sus instrucciones de cuidado son lavado a máquina a temperatura máxima 40 °C, secadora solo a baja temperatura, no usar lejía y no planchar. No lo devuelva a la cama hasta que el centro esté completamente seco.

Por eso necesita pocos rellenos de reserva, pero alguno por medida: un relleno manchado tarda en lavarse y secarse, y mientras tanto la cama no se puede montar. Calcule cuántos con la guía del PAR pieza a pieza, que trata el relleno aparte de las piezas que rotan en cada salida.

Preguntas frecuentes

¿Sirve un relleno de 300 g/m² para todo el año?

En una habitación con calefacción, sí: es el uso que indica la ficha para ese gramaje. En verano, con aire acondicionado o noches calurosas, puede resultar excesivo; en ese caso muchos alojamientos retiran el relleno y dejan la funda o una encimera.

¿Qué medida de relleno lleva una cama de 160?

La de 260 × 220 cm, la misma que las camas de 180 y 200. La funda nórdica se pide también de 260 × 220.

¿Es mejor un relleno de 250 g/m² con manta que uno de 400 g/m²?

En habitaciones donde solo algunas noches hace frío, sí suele funcionar mejor: el huésped añade o quita abrigo. En una habitación que se enfría todas las noches, el de 400 g/m² simplifica el trabajo de pisos y evita depender de que el huésped encuentre la manta.

En resumen

Elija el gramaje por la habitación que ha medido, no por la estación; prefiera el abrigo que el huésped puede añadir al que no puede quitar; pida el relleno por el ancho del colchón y la funda por el relleno, y mantenga el menor número de gramajes posible. Con una prueba corta y una regla escrita, la próxima reposición será una repetición, no una nueva decisión.

Fuentes