La respuesta que circula es un solo número: tres juegos por cama, o cinco, para todo. Aplicado tal cual, deja protectores de colchón sin estrenar en el altillo y, en agosto, al equipo de limpieza sin toallas pequeñas. La hostelería tiene un nombre para esta cuenta, el PAR, y la forma seria de hacerla no da un número: da uno por pieza. Aquí va el método, con sus fuentes, para que lo aplique a su lavandería y no a la de otro.
Qué es un PAR, y por qué no es lo mismo que un juego
Un PAR es la cantidad de cada pieza que necesita para vestir una vez todas las camas y todos los baños del establecimiento. Se cuenta pieza a pieza y medida a medida: un PAR de bajeras de 90 es una bajera por cada cama de 90; un PAR de fundas de almohada, una por cada almohada; un PAR de toallas de baño, una por plaza. Tener 3 PAR es tener tres veces esa cantidad, contando lo que está en la cama, en el armario y en la lavandería.
La palabra «juego» no sirve para esta cuenta, porque cada catálogo la llena de otra cosa: bajera, encimera y una funda; bajera, funda nórdica y dos fundas; o un pack con varios cambios completos dentro. Es la confusión más habitual al hacer un pedido: pensar que un pack es una cama o un baño cuando contiene varios. Antes de comparar cantidades, tradúzcalo todo a piezas.
El 3 de los proveedores y el 5 del manual
Si busca cuántos PAR hay que tener, encontrará sobre todo un 3. Sale del ciclo de lavandería: un PAR en las camas, uno lavándose y uno limpio en el armario. Proveedores y lavanderías lo dan como estándar para quien lava en sus instalaciones, y suben a 4 o más cuando la ropa sale fuera.
Aleta Nitschke y William Frye, autores de Managing Housekeeping Operations, el manual de gobernanta del American Hotel & Lodging Educational Institute, parten del mismo 3 pero no se quedan ahí. Añaden un PAR de reposición al año, para lo que se rompe, se mancha o desaparece, y un PAR de emergencia, para el día en que la lavandería se para. Resultado: un mínimo de 5 PAR con lavandería propia, y un sexto con lavandería externa, porque con una entrega típica a 48 horas siempre hay un PAR de camino. Advierten además de que algunas lavanderías no recogen ni entregan en fin de semana, y que esos días también hay que cubrirlos.
Los dos números no se contradicen: el 3 es lo que circula y el 5 es lo que tiene en propiedad. El error es comprar 3 creyendo que es el total.
Su ciclo de lavandería fija el primer número
La parte que circula depende de cuántos días pasan desde que quita una pieza de la cama hasta que vuelve limpia al armario:
PAR en circulación = 1 (en uso) + días hasta que vuelve limpia + 1 (en el armario)
| Cómo lava | Días hasta que vuelve limpia | PAR en circulación |
|---|---|---|
| Lavadora y secadora propias, lo sucio de hoy está listo mañana | 1 | 3 |
| Lavandería externa con entrega a 48 horas | 2 | 4 |
| Entrega a 72 horas, o sin servicio en fin de semana | 3 | 5 |
Use su peor ciclo, no el medio. Si la lavandería recoge el viernes y devuelve el lunes, ese fin de semana su ciclo es de tres días aunque entre semana sea de dos. Y si en temporada alta encadena salida y entrada el mismo día, el ciclo que cuenta es el de agosto, no el de noviembre.

La reserva: reposición y emergencia
Encima de lo que circula va la reserva. El manual propone un PAR de reposición al año y otro de emergencia. Para un hotel con lavandería propia tiene sentido: si la calandra se avería, no hay otra forma de hacer las habitaciones. Para un apartamento que repone en pocos días, un PAR entero de emergencia puede ser dinero parado; lo que necesita es cubrir su peor semana mientras llega lo que falta.
La reposición sí conviene medirla. Un libro blanco de TRSA, la asociación estadounidense de servicios textiles, recoge que un hotel puede perder hasta un 15-20 % de su inventario por pérdidas o retiradas prematuras. En una encuesta a cinco hoteles citada en el mismo documento, alrededor del 29 % de lo que se ponía en servicio sustituía piezas perdidas o robadas, y en torno al 70 %, piezas retiradas por el propio hotel. Su cifra será otra; la única forma de conocerla es contar al cerrar la temporada lo que queda de cada pieza.
Por qué cada pieza lleva su propio PAR
Aquí fallan casi todas las guías: dan el mismo número para todo. Pero no todas las piezas se cambian con la misma frecuencia ni salen del circuito al mismo ritmo. TRSA encargó en 2012 una encuesta a 36 hoteles estadounidenses que midió cuántas veces se pone de media cada pieza antes de retirarse:
| Pieza | Usos medios antes de salir del circuito |
|---|---|
| Toalla de baño | 51,5 |
| Toalla de lavabo | 27,0 |
| Toalla pequeña de cara | 17,3 |
| Alfombrín | 30,5 |
| Funda de almohada | 49,1 |
| Encimera de cama doble | 81,6 |
| Bajera ajustable de cama doble | 71,9 |
| Encimera de cama king | 79,7 |
| Bajera ajustable de cama king | 44,7 |

No son cifras para copiar: son hoteles de otro país, con otras medidas y otros procesos, y el propio documento advierte que varían mucho según la calidad del textil y el control del lavado. Lo que sí vale es la proporción. La toalla pequeña sale del circuito unas tres veces antes que la de baño: es la que acaba con el maquillaje, en la maleta o limpiando el lavabo. La bajera de la cama grande dura bastante menos que su encimera. Esas diferencias no cambian lo que circula, pero sí la reserva de cada pieza.
Bajera, encimera y fundas de almohada
Se cambian en cada salida y llevan el PAR de circulación completo. Bajeras y fundas de almohada son de las primeras en retirarse, así que su reserva debería ser mayor que la de las encimeras.
Funda nórdica
Aquí las guías traducidas se equivocan. Algunas le asignan un PAR bajo pensando en camas donde la funda no toca al huésped y no se cambia en cada estancia. En España la funda nórdica suele sustituir a la encimera y se cambia en cada salida: lleva el PAR completo, igual que una sábana. Solo si pone encimera debajo y cambia la funda con menos frecuencia puede bajarlo.
Protector de colchón y almohadas
No se cambian en cada estancia, solo cuando se manchan o según su calendario. Proveedores y lavanderías de hostelería estadounidenses trabajan con 1,25 PAR: uno por cama y uno de repuesto por cada cuatro camas. Parece poco, pero ese repuesto es imprescindible: sin él, una mancha de madrugada deja la cama fuera de servicio hasta que el protector vuelve lavado y seco.
Relleno nórdico, colcha y manta
No siguen el ciclo: uno por cama. Conviene alguno de reserva por edificio, por la misma razón que el protector: un relleno manchado tarda en lavarse y secarse, y la cama no espera.
Toallas de baño, de lavabo y de tocador
Llevan el PAR de circulación, contado por plaza y no por baño. La reserva, distinta para cada una: mayor en las pequeñas, que son las que antes desaparecen.
Alfombrín
Uno por baño, con el PAR de circulación, porque se cambia en cada salida.
Toallas de piscina
No las sume a las de habitación subiendo su PAR. Llévelas como un stock aparte, contado por uso en la piscina y con su propia reserva, porque es donde más piezas se pierden. Y cuéntelas con más reserva que las de habitación: la toalla de piscina se pierde, se mancha de cremas y de cloro y desaparece dentro de las bolsas de playa, así que su tasa de baja es la más alta del armario. Una temporada contando lo que sale y lo que vuelve de la piscina le dará su número.
Cama, almohada, plaza o baño: la unidad correcta
- Por cama y por medida: bajeras, encimeras, fundas nórdicas, protectores y rellenos. Una bajera de 90 no sirve en una cama de 150, así que en realidad hay un PAR por medida.
- Por almohada: fundas de almohada. Una cama de 150 con dos almohadas lleva dos.
- Por plaza: toallas de baño, de lavabo y de tocador. Una habitación doble usa dos juegos de toallas aunque tenga un solo baño.
- Por baño: alfombrín.
Contar «juegos por habitación» es la forma más rápida de quedarse corto: una habitación con dos camas de 90 necesita el doble de bajeras que una con una cama de 150.
Un ejemplo, paso a paso
Un apartamento supuesto: una cama de 150 con dos almohadas, dos camas de 90 con una almohada cada una, cuatro plazas y un baño. Dos formas de lavar: con lavadora y secadora propias (3 PAR en circulación) o con una lavandería que entrega a 48 horas y no trabaja en fin de semana (peor ciclo de tres días, 5 PAR en circulación).

| Pieza | Se cuenta por | 1 PAR | Lavado propio | Lavandería externa |
|---|---|---|---|---|
| Bajera de 150 | cama | 1 | 3 | 5 |
| Bajera de 90 | cama | 2 | 6 | 10 |
| Encimera o funda nórdica de 150 | cama | 1 | 3 | 5 |
| Encimera o funda nórdica de 90 | cama | 2 | 6 | 10 |
| Funda de almohada | almohada | 4 | 12 | 20 |
| Toalla de baño | plaza | 4 | 12 | 20 |
| Toalla de lavabo | plaza | 4 | 12 | 20 |
| Toalla de tocador | plaza | 4 | 12 | 20 |
| Alfombrín | baño | 1 | 3 | 5 |
| Protector de colchón (1,25 PAR) | cama | 3 | 4 | 4 |
| Relleno, colcha o manta | cama | 3 | 3 | 3 |
Eso es lo que circula. Encima va la reserva: la reposición de cada pieza según lo que se retire en su temporada, mayor en fundas, bajeras y toallas pequeñas, y lo que necesite para aguantar una avería o un retraso de la lavandería sin cancelar una estancia. El primer año no tendrá su dato; el PAR de reposición del manual es un punto de partida razonable, y desde la segunda temporada puede ajustarlo pieza a pieza.
Cada temporada, ajuste
- Cuente al cerrar lo que queda de cada pieza, no de cada juego.
- Apunte las bajas por pieza: retiradas, manchas y pérdidas. Es su reposición del año siguiente.
- Si siempre le falta la misma pieza, el problema es su PAR, no el total. Suba esa y deje las demás.
- Si cambia de lavandería o de frecuencia de recogida, recalcule: el ciclo es el que manda.
Para saber cuándo retirar cada pieza, la guía de renovación recoge las señales. Y si está pensando en no tener stock propio, la comparación entre alquilar y comprar la lencería explica cuándo compensa.