Cuando se equipa un hotel, un hostal, unos apartamentos turísticos, una casa rural o una residencia, la pregunta aparece tarde o temprano: ¿tienen que ser ignífugas las cortinas? ¿Y los colchones, las mantas, las colchas o la ropa de cama? ¿Basta con que la ficha diga «ignífugo», o hace falta algo más?
La respuesta corta es que depende del tipo de establecimiento, de la zona del edificio, de la comunidad autónoma y, muchas veces, de quién le pida el requisito: la administración, la aseguradora o el cliente que licita un servicio. La respuesta larga es esta guía. En ella reunimos lo que dice la normativa estatal, qué significan las clasificaciones que verá en las fichas técnicas, qué ensayo corresponde a cada textil, cómo comprobar que un certificado es válido y cómo mantener la protección con el uso diario. Al final encontrará una tabla resumen, una lista de comprobación y respuestas a las preguntas más frecuentes.
Esta guía es información general para ayudarle a preparar sus compras. No sustituye al proyecto de protección contra incendios de su edificio, ni al criterio del técnico competente o de la administración que concede su licencia.
Qué significa realmente «ignífugo»
En el lenguaje comercial, «ignífugo» se utiliza para cualquier tejido que resiste a la llama. En la práctica, la palabra sola no garantiza nada. Lo que importa es qué ensayo ha superado el textil, en qué laboratorio y con qué resultado. Un tejido no es «ignífugo» en abstracto: supera, o no, una norma concreta pensada para un uso concreto. Una cortina, un colchón y una manta se ensayan de forma distinta, porque arden de forma distinta y porque el riesgo es distinto: una cortina cuelga en vertical y puede propagar la llama hacia el techo; un colchón puede arder lentamente a partir de un cigarrillo; una manta está en contacto directo con la persona que duerme.
Hay dos maneras de conseguir que un tejido resista a la llama:
- Fibra ignífuga de origen (inherente). La propiedad está en la propia fibra, normalmente un poliéster modificado en su fabricación. Como forma parte del material, no desaparece con los lavados ni con el uso.
- Acabado ignifugante. Es un tratamiento químico aplicado sobre un tejido convencional (algodón, mezclas, poliéster estándar). Puede ser muy eficaz al salir de fábrica, pero con los lavados, la temperatura o ciertos productos de limpieza puede perder eficacia. Por eso conviene saber cuántos lavados soporta, cómo deben hacerse y si el certificado se obtuvo antes o después de lavar.
Para un alojamiento que lava a diario y muchas veces en lavandería industrial, esta diferencia no es un detalle técnico: decide si el textil seguirá cumpliendo dentro de seis meses.
Las clasificaciones y normas que verá en las fichas técnicas
M1 (UNE 23727). Es la clasificación española tradicional de reacción al fuego, con cinco niveles: M0 (incombustible), M1 (no inflamable), M2 (difícilmente inflamable), M3 (medianamente inflamable) y M4 (fácilmente inflamable). Un textil M1 puede arder mientras recibe una llama, pero no la propaga cuando esta se retira. En los productos de construcción, las clases M han sido sustituidas por las Euroclases europeas; sin embargo, en textil para alojamientos la clasificación M1 se sigue pidiendo con mucha frecuencia, sobre todo en mantas, colchas y cortinas, y aparece en numerosos pliegos y fichas técnicas.
Clase 1 (UNE-EN 13773). Es la clasificación europea específica para cortinas y cortinajes. Va de la Clase 1 a la Clase 5. La Clase 1 es la más exigente: sin ignición ni propagación de la llama. Para clasificar, el laboratorio aplica primero un ensayo de ignición (UNE-EN 1101) y, según el resultado, un ensayo de propagación (UNE-EN 1102 o UNE-EN 13772). Lo habitual es ensayar la tela después de lavarla o limpiarla en seco según su etiqueta, lo que da una imagen más realista de cómo se comportará con el uso. Es la clasificación que cita el Código Técnico de la Edificación para los textiles suspendidos.
UNE-EN 1021-1 y UNE-EN 1021-2. Ensayos de inflamabilidad para tapizados (sillas, sillones, butacas, cabeceros tapizados). La primera parte usa como fuente de ignición un cigarrillo encendido; la segunda, una pequeña llama equivalente a una cerilla.
UNE-EN 597-1 y UNE-EN 597-2. Los ensayos equivalentes para colchones y bases de cama tapizadas. La parte 1 utiliza un cigarrillo en combustión lenta: el colchón no debe seguir ardiendo sin llama al cabo de una hora ni prender en llama. La parte 2 aplica durante quince segundos una llama que simula una cerilla: cualquier llama debe apagarse sola en menos de dos minutos. Para establecimientos públicos como los hoteles, es habitual recomendar que el colchón supere ambas partes. Tenga en cuenta que estos ensayos miden la facilidad de ignición, no el comportamiento de un incendio ya desarrollado.
UNE-EN ISO 12952. Métodos de ensayo de inflamabilidad para artículos de cama: mantas, edredones, colchas, rellenos, fundas.
Euroclases (UNE-EN 13501-1). Sistema europeo de clasificación de los productos de construcción, de A1 a F, con indicadores adicionales de humo (s) y gotas inflamadas (d). Afecta a revestimientos, suelos, falsos techos o paneles, más que al textil que usted repone en las habitaciones.
Qué dice el Código Técnico de la Edificación
La referencia estatal es el Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (CTE DB-SI). Su sección SI 1, apartado 4, regula la reacción al fuego de los elementos decorativos y de mobiliario en los edificios y establecimientos de uso Pública Concurrencia:
- Elementos textiles suspendidos (telones, cortinas, cortinajes, etc.): Clase 1 según UNE-EN 13773.
- Butacas y asientos fijos tapizados que formen parte del proyecto en cines, teatros, auditorios, salones de actos y espacios similares: deben superar los ensayos UNE-EN 1021-1 y UNE-EN 1021-2.
Un matiz importante: los hoteles, hostales y apartamentos turísticos se encuadran por lo general en el uso Residencial Público, que no es el que regula ese apartado. Sin embargo, muchos establecimientos tienen zonas que el proyecto puede tratar como de pública concurrencia: salones de eventos y banquetes, salas de reuniones, restaurantes o bares abiertos al público, spas. En esas zonas, la exigencia sobre cortinas y asientos tapizados sí puede aplicarse. Si no tiene claro cómo clasifica su proyecto cada zona, pregunte al técnico que lo firmó o al de su ayuntamiento antes de comprar.
La normativa turística, autonómica y municipal
Además del CTE, cada comunidad autónoma regula sus establecimientos turísticos, y los requisitos de seguridad pueden variar entre comunidades e incluso entre municipios. Lo que vale para un hotel en una comunidad no tiene por qué valer para una vivienda de uso turístico en otra.
Como antecedente, la Orden de 25 de septiembre de 1979 sobre prevención de incendios en alojamientos turísticos ya exigía la ignifugación de moquetas, revestimientos de paredes y cortinajes, o un certificado de laboratorio que acreditara su buen comportamiento ante el fuego. Muchas inspecciones, aseguradoras y pliegos siguen hoy un criterio parecido. Antes de comprar, compruebe qué norma está vigente y es aplicable a su establecimiento.
En la práctica, las exigencias le llegarán por alguna de estas vías:
- La licencia o la inspección de su comunidad autónoma o de su ayuntamiento, a veces con requisitos específicos para cada tipo de alojamiento.
- Su aseguradora, que puede pedir textiles certificados como condición de la póliza o para cubrir un siniestro sin discusiones.
- Los pliegos de contratación, sobre todo en residencias, hospitales, centros sociosanitarios y alojamientos que trabajan con la administración, donde es frecuente que se exija ropa de cama, mantas y fundas ignífugas con certificado.
- Sus propios clientes corporativos, por ejemplo cadenas, operadores o empresas que contratan alojamiento para sus equipos y aplican sus propios estándares de seguridad.
Qué cambia según el tipo de establecimiento
Hoteles y hostales. El foco suele estar en las zonas comunes: cortinas de salones, restaurantes y recepción, y tapizados de asientos fijos. En las habitaciones, las cortinas y los colchones son los primeros puntos que conviene revisar.
Apartamentos y viviendas de uso turístico. Los requisitos dependen mucho de la comunidad y del municipio. Aunque no siempre se exija textil certificado, elegir cortinas y mantas ignífugas reduce el riesgo en un alojamiento que usted no puede supervisar en todo momento y simplifica la conversación con la aseguradora.
Casas rurales y albergues. Chimeneas, estufas y calefactores hacen que mantas, colchas y cortinas cerca de fuentes de calor merezcan especial atención.
Residencias y centros sociosanitarios. Es el ámbito donde con más frecuencia se exige textil ignífugo certificado, también en la propia cama. Conviene pensar en el conjunto completo, funda de colchón y funda de almohada, para que la protección no dependa de una sola pieza.
Qué textiles conviene revisar, zona por zona
Zonas comunes, salones y restauración: cortinas y cortinajes (Clase 1, UNE-EN 13773), tapizados de asientos fijos (UNE-EN 1021-1 y 1021-2), alfombras y moquetas.
Habitaciones: cortinas y visillos; colchones y bases tapizadas (UNE-EN 597-1 y 597-2); fundas de colchón; mantas y colchas, sobre todo si su normativa, su aseguradora o su cliente piden M1; protectores de colchón.
Camas en residencias y centros sociosanitarios: funda de colchón y funda de almohada ignífugas, como conjunto.
Ropa de cama y toallas de uso diario: en la mayoría de alojamientos turísticos no se exige que sábanas y toallas sean ignífugas, pero compruebe su caso, especialmente si trabaja con pliegos públicos.
Tabla resumen: qué norma corresponde a cada textil
| Textil | Norma o clasificación habitual | Dónde se suele pedir |
|---|---|---|
| Cortinas y cortinajes | Clase 1, UNE-EN 13773 (o M1, UNE 23727) | Zonas de pública concurrencia (CTE); inspecciones y pliegos |
| Asientos fijos tapizados | UNE-EN 1021-1 y 1021-2 | Salones de actos, auditorios y similares (CTE) |
| Colchones y bases tapizadas | UNE-EN 597-1 y 597-2 | Alojamientos y centros con pliego o exigencia de la aseguradora |
| Mantas y colchas | M1 (UNE 23727) o ensayos UNE-EN ISO 12952 | Residencias, pliegos públicos, algunos alojamientos |
| Fundas de colchón y almohada | Según pliego o normativa del centro | Residencias, hospitales y centros sociosanitarios |
| Sábanas y toallas | Normalmente no se exige | Solo si lo pide un pliego o una normativa concreta |
La tabla resume las situaciones más habituales; no sustituye a la normativa que le aplique a usted.
Cómo comprobar que un certificado es válido

Antes de aceptar un «ignífugo» en una ficha técnica, pida el certificado y revise estos seis puntos:
- Laboratorio. Que sea un laboratorio acreditado o un instituto tecnológico reconocido, identificado con nombre y número de informe.
- Norma. Que el certificado cite la norma que le exigen a usted (UNE 23727, UNE-EN 13773, UNE-EN 1021, UNE-EN 597, UNE-EN ISO 12952…). Un certificado de cortinas no sirve para un colchón, ni uno de tapizados para una manta.
- Clasificación obtenida. M1, Clase 1 o «superado», según la norma, escrito de forma explícita.
- Producto. Que la referencia, la composición, el gramaje y, si procede, el color coincidan con el artículo que compra.
- Lavado. Si el certificado indica que el ensayo se hizo después de lavar o limpiar el tejido, y con qué procedimiento.
- Fecha y vigencia. Que el informe sea reciente o que el proveedor confirme que el producto no ha cambiado desde el ensayo.
Guarde una copia de cada certificado junto a la factura de compra. Si el día de la inspección puede demostrar qué textil tiene instalado y con qué ensayo, el trámite será mucho más sencillo.
Errores frecuentes al comprar textil ignífugo
- Fiarse de la palabra «ignífugo» sin pedir el certificado ni comprobar la norma.
- Usar un certificado para otro producto: mismo nombre comercial, pero distinto gramaje, composición o proveedor.
- Confundir M1 con Clase 1, o pensar que un certificado de cortinas cubre también colchones o mantas.
- Olvidar el lavado: comprar un tejido con acabado ignifugante y lavarlo después con productos o temperaturas que reducen su eficacia.
- Proteger solo una pieza de la cama en centros sociosanitarios, en lugar del conjunto completo.
- No guardar la documentación, de modo que ante una inspección o un siniestro no se puede demostrar qué se compró.
Lavado y mantenimiento
Un textil ignífugo solo sigue siéndolo si se cuida como indica su ficha:
- Respete la temperatura, el ciclo y los productos de lavado indicados en la etiqueta.
- Si el artículo lleva un acabado ignifugante, evite suavizantes y aditivos no autorizados por el fabricante, y pregunte cuántos lavados soporta.
- Si trabaja con una lavandería industrial, entréguele la ficha técnica de cada artículo ignífugo para que lo trate en el programa adecuado.
- Retire las piezas dañadas, quemadas o muy desgastadas: un tejido roto o reparado ya no se comporta como el que se ensayó.
- Lleve un registro de fechas de compra y de sustitución.
Dos ejemplos prácticos
Un hotel urbano con salón de eventos. El proyecto clasifica el edificio como residencial público, pero el salón de eventos y el restaurante abierto al público como zonas de pública concurrencia. En esas zonas, las cortinas deben ser Clase 1 según UNE-EN 13773 y las sillas tapizadas fijas deben superar UNE-EN 1021-1 y 1021-2. En las habitaciones, el hotel decide, de acuerdo con su aseguradora, que los colchones de reposición superen UNE-EN 597-1 y 597-2 y que las cortinas sean también ignífugas, para no tener dos referencias distintas en el almacén. La ropa de cama y las toallas siguen siendo las habituales. Antes de comprar, el responsable de mantenimiento pide a cada proveedor el certificado correspondiente y lo archiva junto a la factura.
Una residencia de mayores. El pliego del concurso exige mantas M1 y el conjunto completo de cama ignífugo. La residencia compra mantas certificadas M1, fundas de colchón y fundas de almohada ignífugas, y entrega a su lavandería la ficha técnica de cada artículo para que se lave en el programa indicado. Cada año revisa el estado de las piezas y sustituye las dañadas, conservando los certificados de las nuevas.
En ambos casos, la clave no es comprar «todo ignífugo», sino saber qué se exige en cada zona, a qué norma y con qué documento demostrarlo.
Nuestros textiles ignífugos

En Lenora Hostelería trabajamos con textil ignífugo pensado para alojamientos y centros sociosanitarios:
- Manta ignífuga M1: poliéster ignífugo de 400 g/m², certificada M1 por el instituto tecnológico textil AITEX según la norma UNE 23727. La propiedad está en la fibra, no en un acabado que se pierda con los lavados, y ha superado además una prueba de envejecimiento acelerado con un ciclo intenso de lavados, secados y planchado a vapor.
- Funda de colchón ignífuga con cremallera: para residencias, hospitales y centros que exigen protección ignífuga en el colchón.
- Funda de almohada Clinic ignífuga: el complemento de la funda de colchón, para completar la cama ignífuga.
Si su pliego, su aseguradora o su inspección le exigen una norma concreta, escríbanos a info@lenorahosteleria.com o por WhatsApp e indíquenos cuál: le confirmaremos qué artículos la cumplen y le enviaremos la documentación disponible.
Lista de comprobación para su establecimiento
- ☐ Sé cómo clasifica mi proyecto cada zona (residencial público, pública concurrencia…).
- ☐ He consultado los requisitos de mi comunidad autónoma, mi ayuntamiento y mi aseguradora.
- ☐ Sé si algún cliente o pliego me pide textil certificado.
- ☐ Las cortinas de las zonas de pública concurrencia son Clase 1 (UNE-EN 13773).
- ☐ Los asientos fijos tapizados superan UNE-EN 1021-1 y 1021-2.
- ☐ Conozco el ensayo de mis colchones (UNE-EN 597-1 y 597-2).
- ☐ Tengo el certificado de cada textil ignífugo, con norma, laboratorio, clasificación y referencia de producto.
- ☐ Sé si cada artículo es ignífugo de fibra o lleva un acabado, y cómo lavarlo.
- ☐ Guardo un registro de compras, certificados y sustituciones para las inspecciones.
Preguntas frecuentes
¿Las sábanas de un hotel tienen que ser ignífugas?
En general, la normativa estatal no lo exige para la ropa de cama de uso diario en alojamientos turísticos. Puede exigirlo un pliego, una aseguradora o una normativa autonómica concreta, por lo que conviene comprobarlo en cada caso.
¿M1 y Clase 1 son lo mismo?
No. M1 es una clasificación española de reacción al fuego (UNE 23727). Clase 1 es la clasificación europea para cortinas y cortinajes (UNE-EN 13773). Cada una corresponde a ensayos distintos, así que compruebe cuál le piden.
¿Un textil ignífugo deja de serlo al lavarlo?
Depende. Si la fibra es ignífuga de origen, la propiedad se mantiene. Si se trata de un acabado, puede perder eficacia con los lavados; revise la ficha técnica, el número de lavados que soporta y si el certificado se obtuvo después de lavar.
¿Qué colchón necesita un hotel?
Para establecimientos públicos es habitual recomendar colchones que superen los ensayos UNE-EN 597-1 (cigarrillo) y UNE-EN 597-2 (llama equivalente a una cerilla). Compruebe si su normativa, su aseguradora o su cliente piden algo más.
¿Sirve un certificado de otro país?
Las normas UNE-EN son la versión española de normas europeas, por lo que un ensayo según la norma EN equivalente suele ser válido. Las clasificaciones nacionales de otros países no siempre equivalen a las españolas; en caso de duda, consulte con quien le exige el requisito.
¿Cada cuánto debo renovar el textil ignífugo?
No hay un plazo único. Sustituya las piezas dañadas o muy desgastadas y, si el tejido lleva un acabado, tenga en cuenta el número de lavados que indica el fabricante.
¿Necesito textil ignífugo en un apartamento turístico?
Depende de su comunidad autónoma y de su municipio. Aunque no se lo exijan, en cortinas y mantas es una elección prudente en un alojamiento que no puede supervisar en todo momento.
¿Qué debo pedir a mi proveedor?
El certificado de cada artículo, con la norma, el laboratorio, la clasificación y la referencia del producto; las instrucciones de lavado; y si el tejido es ignífugo de fibra o lleva un acabado.