Qué medida de sábana corresponde a cada cama

Medición del ancho de un colchón de hotel con cinta métrica antes de elegir sábanas

Bajera, encimera, funda nórdica, fundas de almohada y mantel: qué medida pedir para cada cama y cada mesa, por qué la encimera tiene que ser mucho más ancha que el colchón y qué datos dar al hacer el pedido.

Dos pedidos de esta semana llegaron con la medida equivocada: una cama «de matrimonio» que resultó ser de 160 y no de 150, y un mantel de 110 × 110, una medida que no existe en el catálogo estándar de nadie. Ninguno de los dos errores es tonto: los nombres comerciales de las camas no se corresponden con los anchos reales, y cada pieza de la cama se mide con una lógica distinta. Esta guía pone las tres lógicas en orden, con las medidas reales de confección.

La cama se mide por el ancho del colchón, no por cómo se llama

«Matrimonio», «queen» o «king» son nombres comerciales y cambian según quién los use. Lo que no cambia es el ancho del colchón en centímetros, y es el único dato que sirve para pedir: 90, 105, 135, 150, 160, 180 o 200. Entre un 150 y un 160 hay diez centímetros que en una bajera se notan en la esquina que no llega, y en una encimera, en el remetido que se suelta a media noche.

Antes de pedir, mide el colchón en las tres dimensiones: ancho × largo × alto. El largo estándar en España es 190 o 200 cm, y el alto es el dato que casi nadie apunta y el que más problemas causa.

Bajera: la medida del colchón, y el alto manda

Camarera comprobando que el bolsillo elástico de una bajera cubre el lateral y alcanza bajo el colchón.

La bajera ajustable se pide por la medida del colchón, no por una medida mayor. En nuestro catálogo la equivalencia es directa:

Colchón Bajera
90 × 190/200 cm 90 × 200 cm
105 × 190/200 cm 105 × 200 cm
135 × 190/200 cm 135 × 200 cm
150 × 190/200 cm 150 × 200 cm
160 × 190/200 cm 160 × 200 cm
180 × 190/200 cm 180 × 200 cm
200 × 200 cm 200 × 200 cm

La misma bajera sirve para un colchón de 190 y para uno de 200 porque el elástico perimetral absorbe esos diez centímetros. Lo que no absorbe es el alto: nuestra bajera está confeccionada para colchones de hasta 24 cm de altura, con un margen de un centímetro. Con un colchón de 30 cm, esa misma bajera se sale por las esquinas cada mañana aunque el ancho sea correcto. Si tu colchón es más alto, la bajera hay que pedirla a medida; es una confección distinta, no un ajuste.

Ese detalle es también el que fragmenta un armario sin que nadie lo note: dos camas de 150 con colchones de distinto alto no comparten bajera aunque en el inventario figuren igual. Lo vemos con números en la guía sobre el coste de no estandarizar.

Encimera: tiene que sobrar por tres lados

Dos camareras centrando una encimera ancha para mostrar la caída lateral y la tela que se remete.

Aquí está el malentendido más frecuente. Una encimera para una cama de 90 no mide 90 de ancho: mide 160 o más. La razón es el remetido. La encimera cubre el colchón, baja por los dos costados y por los pies, y se mete por debajo; si no sobra lo suficiente, se suelta con el primer movimiento del huésped.

La cuenta, si quieres entenderla en vez de memorizarla:

ancho de la encimera ≈ ancho del colchón + 2 × (alto del colchón + remetido)

Con un colchón de 90 × 20 cm de alto, una encimera de 160 deja 35 cm por lado: 20 bajan por el costado y quedan unos 15 de remetido, lo justo para que quede tensa. Si el colchón es más alto o quieres más remetido, sube de medida: con 24 cm de alto y unos 25 de remetido por lado salen unos 188 cm, que es la encimera de 190, la medida de nuestro popelín para esa cama, y también la servimos en Basic y Eco. Nuestra guía de confección, por calidad de tejido, queda así:

Colchón Encimera Basic / Eco Encimera popelín
90 × 190/200 160 × 290–300 cm 190 × 300 cm
105 × 190/200 190 × 300 cm 190 × 300 cm
135 × 190/200 210–240 × 290–300 cm 250 × 300 cm
150 × 190/200 240 × 300 cm 250 × 300 cm
160 × 190/200 240 × 300 cm 250 × 300 cm
180 × 190/200 280 × 290 cm 310 × 310 cm
200 × 200 300 × 300 cm 310 × 310 cm

El largo sigue la misma lógica: 290 o 300 cm para un colchón de 200, porque hay que cubrir el largo, bajar por los pies y remeter. Y un detalle que distingue una encimera de hostelería de una doméstica: el dobladillo superior de 5 cm marca el lado que se ve cuando la sábana se dobla sobre la colcha; el inferior, de 1 cm, queda escondido. Si tu equipo monta la cama con el dobladillo estrecho arriba, la cama se ve al revés aunque esté perfecta.

Funda nórdica: la medida la manda el relleno

La funda nórdica no se pide por la cama sino por el nórdico que va dentro. El relleno se elige con vuelo suficiente para la cama, y la funda se pide exactamente de la medida del relleno: si baila, el nórdico se amontona en una esquina y la cama pierde la forma a la primera noche.

Nuestras fundas van de 150 × 220 a 290 × 220 cm, en los pasos habituales del mercado (150, 180, 220, 240, 260 y 290 de ancho). Dos detalles de confección que conviene mirar al comparar: la solapa inferior de 40 cm, que sustituye a los botones y evita que el relleno se salga, y los pasamanos laterales, que son las cintas interiores que permiten enfundar tirando en lugar de meterse dentro de la funda.

Camarera alineando un relleno con su funda y comprobando aparte la medida de una almohada.

Fundas de almohada: mide la almohada, no la cama

Es la pieza que más veces se pide mal, porque se asume que la almohada de una cama de 150 mide siempre lo mismo. No es así: conviven almohadas de 75, 90, 105, 135 y 150 cm de largo, y la funda tiene que corresponder. Una funda de 45 × 90 no vale para una almohada de 45 × 75, y una de 45 × 135 sobre una almohada de 105 queda arrugada en el cabecero.

Mide la almohada que ya tienes, y si vas a renovar almohadas, unifícalas antes de comprar fundas: cambiar una almohada cuesta mucho menos que arrastrar dos familias de fundas durante cinco años.

Mantelería: por qué 110 × 110 no aparece en ningún catálogo

Personal de restaurante centrando un mantel cuadrado y midiendo la caída vertical en un lado de la mesa.

El mantel se pide por la mesa más la caída, y las medidas de confección van en pasos: 100 × 100, 120 × 120, 130 × 130, 150 × 150, 180 × 180, 220 × 220 y 250 × 250 cm en cuadrados, además de los rectangulares y las servilletas de 50 × 50 y 55 × 55. Un 110 × 110 no es una medida estándar: lo que existe son el 100 y el 120, y la decisión es hacia dónde redondear.

La regla es la misma que en la encimera, con otro nombre:

medida del mantel = medida de la mesa + 2 × caída

Con una mesa de 80 × 80 y una caída de 20 cm por lado, el mantel es de 120 × 120. Con caída de 25-30 cm, que es lo habitual en restaurante de mantel largo, subes al siguiente paso. Pide por la mesa y la caída que quieres; si pides por una medida intermedia, alguien tendrá que redondear por ti y no siempre hacia donde tú quieres.

Cómo escribir el pedido para que no vuelva

  • Colchón: ancho × largo × alto, los tres. El alto decide si la bajera es de catálogo o a medida.
  • Encimera: di el ancho de la cama y cuánto remetido quieres; si tu colchón es alto, dilo, porque sube la medida.
  • Funda nórdica: la medida del relleno, no la de la cama.
  • Fundas de almohada: la medida de la almohada, medida con cinta métrica.
  • Mantel: medida de la mesa y caída deseada.

Con esos cinco datos, un pedido de textil de cama se resuelve sin fotos, sin devoluciones y sin la llamada de las ocho de la tarde. Y si vas a comprar para varios apartamentos a la vez, decide antes cuántas medidas distintas quieres mantener: la guía del PAR explica cuántas piezas de cada una necesitas en circulación.