«Toalla de baño», «de ducha», «de manos», «de tocador», «de lavabo», «de bidé»: cada proveedor usa un nombre distinto y cada huésped espera una cosa. Debajo de los nombres hay cuatro medidas estándar en hostelería, y cada una tiene un sitio en el baño y un peso en la lavandería. Esta guía las pone en orden, con el gramaje que les corresponde y las cantidades por plaza, para que el pedido salga bien a la primera.
Las cuatro medidas estándar y para qué sirve cada una
| Medida | Nombre habitual | Uso |
|---|---|---|
| 30 × 50 cm | Tocador o bidé | Manos y cara en el lavabo, bidé, desmaquillar |
| 50 × 100 cm | Lavabo o manos | Manos y pelo; toalla de gimnasio y de sauna |
| 70 × 140 cm | Ducha | Secado completo tras la ducha; la toalla de baño de la mayoría de hoteles |
| 100 × 150 cm | Baño o piscina | Secado completo con envoltura; hamaca, piscina, playa |
A estas cuatro se añade la toalla de piscina de 90 × 170, en color, que se trata aparte más abajo, y el alfombrín de 50 × 60 o 50 × 70, que no es una toalla aunque se lave con ellas.
Qué va en cada tipo de establecimiento
Hotel y apartamento turístico
El juego estándar por plaza es de tres piezas: una de baño (100 × 150 o 70 × 140), una de lavabo (50 × 100) y una de tocador (30 × 50). La duda habitual es la grande: 70 × 140 o 100 × 150. La de 70 × 140 seca a una persona sin problema, pesa un tercio menos y ocupa un tercio menos en la lavadora; la de 100 × 150 permite envolverse y es la que el huésped percibe como «de hotel». Muchos hoteles de ciudad resuelven con 70 × 140 en habitaciones estándar y 100 × 150 en superiores; los apartamentos, donde el huésped se queda varias noches y se lleva la toalla a la piscina, suelen ir directamente a la 100 × 150.
Spa, balneario y gimnasio
En spa el circuito pide dos toallas por persona: una de 70 × 140 para la ducha y otra de 50 × 100 para la zona húmeda y la sauna. En gimnasio, la 50 × 100 es la toalla de máquina y de ducha corta; la 70 × 140 sólo si hay vestuario con ducha completa. En ambos, el gramaje alto (600 g/m² o más) se nota en la mano y en la reseña.
Residencia y clínica
Aquí manda la lavandería, no la percepción: toallas de 50 × 100 y 70 × 140 en gramaje medio (450 a 520 g/m²), que secan rápido y aguantan el ciclo a 60 °C con desinfección. La 100 × 150 se reserva para el baño asistido, donde envolver al residente importa. Y toallas de 30 × 50 en cantidad, porque es la que más se usa y más se pierde.
Restaurante y cocina
El aseo de clientes lleva 30 × 50 o 50 × 100 según el nivel; en cocina no se usan toallas de rizo sino paños, que son otra categoría de tejido.
Gramaje y medida van juntos
El gramaje es el peso del rizo por metro cuadrado, y con la medida da el peso real de cada toalla. Es la cifra que decide cuánto absorbe, cuánto tarda en secar y cuánto cuesta lavar:
| Medida | Superficie | 450 g/m² | 520 g/m² | 600 g/m² | 700 g/m² |
|---|---|---|---|---|---|
| 30 × 50 | 0,15 m² | ≈ 70 g | ≈ 80 g | ≈ 90 g | ≈ 105 g |
| 50 × 100 | 0,50 m² | ≈ 225 g | ≈ 260 g | ≈ 300 g | ≈ 350 g |
| 70 × 140 | 0,98 m² | ≈ 440 g | ≈ 510 g | ≈ 590 g | ≈ 685 g |
| 100 × 150 | 1,50 m² | ≈ 675 g | ≈ 780 g | ≈ 900 g | ≈ 1.050 g |
Pesos en seco, aproximados, sin contar dobladillos ni cenefa. Un juego completo de tres piezas por plaza pesa alrededor de un kilo a 450 g/m² y casi un kilo y medio a 700. Multiplica por plazas y por cambios y tienes los kilos que pasan por la lavadora cada semana, que es lo que la lavandería externa te cobra.
La regla práctica: 450 g/m² en rizo convencional para rotación alta y secado rápido; 520 a 600 g/m² en rizo americano cuando quieres cuerpo en la mano sin disparar el tiempo de secadora; 700 g/m² en algodón de fibra larga para spa y habitación superior. Esta guía de gramajes entra en el detalle, y esta otra calcula lo que cuesta cada toalla por uso.
Cuántas por plaza
La regla de cinco: cinco toallas de cada medida por plaza, tres en rotación (una en uso, una limpia en el armario, una en lavado) y dos de reserva para retrasos y bajas. En un apartamento de cuatro plazas son 20 de baño, 20 de lavabo y 20 de tocador, más tres alfombrines por baño. En hotel con lavandería diaria, algunos trabajan con cuatro por plaza; por debajo de eso, el primer retraso de lavandería deja una habitación sin toalla.
La toalla de piscina va aparte
La de piscina y hamaca es más larga, 90 × 170, y va en color, no en blanco, por dos motivos: el cloro y el sol castigan el blanco óptico, y una toalla de color no acaba en la habitación por error. El tinte importa: los teñidos en tina como el azul Indanthren aguantan el cloro y la luz donde un teñido corriente clarea en una temporada. Tiene también un efecto de gestión: la toalla de piscina de color se cuenta y se recoge en la piscina, y la blanca de la habitación deja de bajar a la hamaca.
El alfombrín no es una toalla
Va en el suelo, recibe el agua de la salida de ducha y por eso pesa más: 650 g/m² o más en 50 × 60 o 50 × 70 cm, con costuras reforzadas. Se cambia con menos frecuencia que las toallas, tres por baño, y se lava con ellas a 60 °C. Ponerle una toalla de 30 × 50 en el suelo, como hacen algunos alojamientos para ahorrar, deja el suelo encharcado y la toalla destrozada en un mes.
Cómo escribir el pedido para que no haya sorpresas
- Pide por medida en centímetros, no por nombre: «70 × 140», no «toalla de ducha». El nombre cambia de proveedor a proveedor; la medida no.
- Indica el gramaje y el tipo de rizo, y pide que la ficha técnica lo confirme.
- Cuenta por plazas, no por habitaciones, y aplica la regla de cinco.
- Añade el alfombrín por baño y la toalla de piscina por hamaca si la hay.
- Comprueba la cantidad por pack de cada medida antes de sumar: en toallas es habitual que la de tocador venga en packs de 10 o 20 y la de baño en packs de 2 o 6, así que las cifras redondas del cálculo se ajustan al pack.
Con la medida, el gramaje y la regla de cinco, el pedido de toallas deja de ser una estimación. Lo que llega es lo que el baño necesita y lo que la lavandería puede mover cada semana.