Cómo comparar precios de textil para su alojamiento: envíos, packs y descuentos que cambian la cuenta

Responsable de compras comparando dos toallas blancas junto a presupuestos, calculadora y cinta métrica.

El precio en pantalla es una de siete cifras. Método y tabla para comparar proveedores por unidad entregada y por coste por uso, no por el número más bajo.

Comparar precios de textil parece lo más fácil del mundo: dos toallas, dos cifras, gana la más baja. Y es exactamente así como se compran las toallas que hay que reponer al año siguiente. El precio de una toalla en una web no es lo que cuesta la toalla: es una de las seis o siete cifras que, sumadas, dicen lo que le costará tenerla en el baño durante su vida útil. Esta guía es el método para sumarlas, con una tabla que puede copiar y rellenar con sus presupuestos.

Primero, compare lo mismo con lo mismo

Compradora revisando el rizo y el dobladillo de una toalla blanca extendida sobre una mesa.

Antes de mirar un solo precio, alinee las fichas técnicas. Dos toallas «de baño» pueden ser una de 70 × 140 a 450 g/m² y otra de 100 × 150 a 600 g/m²: la segunda pesa el doble y cuesta el doble de lavar, y compararlas por precio es comparar naranjas con sandías. Para cada referencia, exija y anote:

  • Medida exacta en centímetros.
  • Gramaje en g/m² en toallas y colchas; hilos y título del hilo en sábanas (144 hilos en 30/1 no es lo mismo que 144 en 40/1).
  • Composición y tipo de tejido: rizo convencional o americano, tafetán o popelín, mezcla o algodón.
  • Acabados: antipilling, sanforizado.
  • Ficha de lavado: temperatura máxima, lejía, secadora. Una toalla que no admite secadora cuesta más de lavar aunque cueste menos de comprar.

Si un proveedor no da alguno de estos datos, esa casilla vale «desconocido», y desconocido no es gratis: es riesgo.

Segundo, el precio unitario real

Tres trampas habituales en la cifra que aparece en pantalla:

  • Con o sin IVA. Las tiendas orientadas a empresa muestran precios sin IVA; las de particulares, con. Pase todo a una base, normalmente sin IVA si es empresa y lo recupera.
  • Compradora pesando y tocando una muestra de toalla antes de aprobar un pedido grande.

  • Por unidad o por pack. Muchas referencias se venden en packs de 2, 6, 10 o 12. Divida el precio del pack entre sus unidades, y apunte el tamaño del pack: le obliga a comprar en múltiplos.
  • Precio de lista o precio con descuento por volumen. Pida la tabla de descuentos por cantidad. Un 10 % a partir de 100 unidades cambia el orden de los proveedores en cuanto equipa más de dos habitaciones.

Tercero, el envío, que es donde se esconde la diferencia

Responsable revisando el coste de un pedido de toallas junto a cajas, palé, báscula y documentación de entrega.

El envío es la cifra que más varía entre proveedores y la que más se olvida. Averigüe para cada uno:

  • Coste de envío por pedido y a partir de qué importe es gratuito. Un umbral de envío gratis a 100 € y otro a 300 € significan cosas muy distintas para un apartamento que repone 80 € de fundas.
  • Recargos por Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, y por entrega en planta o con cita.
  • Importe mínimo de pedido. Algunos proveedores fijan un mínimo de 150, 300 o 500 €; otros no fijan importe mínimo y sirven en packs completos. El mínimo no es un coste directo, pero le obliga a comprar hoy lo que no necesita hasta la primavera, y ese dinero inmovilizado sí cuesta.
  • Plazo de entrega. Tres a cinco días frente a tres semanas. El coste de un plazo largo es el stock de seguridad que tiene que mantener para no quedarse sin toallas, o la habitación que no vende.

Reparta el envío entre las unidades del pedido que realmente va a hacer, no entre un pedido teórico. Un envío de 9 € en un pedido de 12 fundas son 0,75 € por funda; en un pedido de 120, siete céntimos.

Cuarto, lo que pasa después de la entrega

  • Muestra. Si el proveedor envía muestra, pídala. Tocar el rizo y pesar la toalla en una báscula de cocina es la única verificación real del gramaje.
  • Devoluciones y garantía. Qué pasa si llega una medida equivocada o un lote con defecto, quién paga la recogida y en cuántos días.
  • Condiciones de pago. Pago anticipado, contra reembolso o a 30 días. Para un negocio que empieza, 30 días de crédito valen dinero.
  • Continuidad. ¿Existirá esa referencia el año que viene, en el mismo blanco y el mismo gramaje? En textil de hostelería la reposición tiene que ser idéntica, y un proveedor que cambia de catálogo cada temporada le obliga a mezclar.

La tabla

Una fila por concepto, una columna por proveedor, y en cada casilla la cifra de su presupuesto real. Sin cifras de ejemplo: cualquier número que pusiéramos aquí sería inventado y acabaría citado como si fuera un precio de mercado.

Concepto Qué anotar
Referencia comparable Medida, gramaje o hilos, tipo de rizo o tejido, ficha de lavado
Precio unitario sin IVA Precio del pack ÷ unidades del pack
Pack Unidades por pack y, por tanto, el múltiplo en que compra
Descuento por volumen Porcentaje que se aplica a la cantidad que va a pedir
Importe mínimo Ninguno, o la cifra que le obliga a comprar de más
Envío para su pedido Coste real, o gratis si supera el umbral
Plazo Días hábiles hasta su almacén
Coste por unidad entregada (Precio unitario × (1 − descuento) × unidades + envío) ÷ unidades
Muestra Disponible o no, y a qué coste
Lavados de vida útil Según la ficha y la muestra

Un ejemplo con variables, para ver cómo se mueve el resultado: si el proveedor A cobra un precio unitario PA, sin descuento y con envío gratis por encima de su umbral, y el proveedor B cobra un precio unitario más bajo PB pero con un 5 % de descuento sólo a partir de cierta cantidad, envío E y un importe mínimo M, el coste por unidad entregada de B no es PB sino PB × 0,95 + E ÷ unidades, y sólo si su pedido supera M. Cuando hace esa cuenta con sus cifras, la diferencia entre A y B suele reducirse a la mitad, y B le obliga además a comprar M de golpe y a esperar más. Esa es la utilidad de la tabla: convertir «cuesta menos» en «cuesta menos por esto, a cambio de esto».

Quinto, el coste por uso, que es el que importa

La cifra final no es el precio de compra sino el coste por uso: lo que cuesta cada vez que un huésped usa la toalla. Se calcula dividiendo el coste por unidad entregada más el coste de lavado a lo largo de su vida entre el número de lavados que aguanta. Una toalla algo más cara que aguanta el doble de usos antes de retirarse cuesta menos por uso que una de precio inferior que se retira a la mitad. Esta guía hace el cálculo completo con los kilos de lavandería incluidos; para sábanas, la lógica es idéntica.

Las tres preguntas que resumen todo lo anterior

  • ¿Es la misma toalla? Misma medida, mismo gramaje, mismo tipo de rizo, misma ficha de lavado.
  • ¿Cuánto cuesta puesta en mi almacén, con envío, pack y descuento reales para el pedido que voy a hacer?
  • ¿Cuánto me cuesta cada uso, contando cuántos lavados aguanta?

Quien responde las tres antes de pedir compra menos veces, y eso, más que cualquier descuento, es lo que reduce el coste del textil de un alojamiento. Si está empezando, la guía de compra al por mayor explica cómo funcionan los precios por volumen y las cantidades que conviene pedir.